Imprímelo solo si es necesarioCartas al Director: “Un Estado silenciado no es un Estado de Derecho”
Marzo 15, 2010 Por Redaccion
Cuando un alcalde hace mutis por el foro ante requerimientos de los ciudadanos afecta el Estado de Derecho y pone en tela de juicio la capacidad de la MonarquÃa Constitucional para atender las demandas democráticas de los ciudadanos amparados por la norma marco.
El caso de las cigüeñas de Galapagar lo ejemplifican. El pasado 8 de febrero, y bajo la condición de urgencia manifiesta, cerca de medio millar de ciudadanos tramitaron una solicitud para que se retirará la malla de la Iglesia de la Asunsión que impide la reproducción de estas aves protegidas por las leyes españolas (Real Decreto 439/1990, Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal) y por los convenios internacionales (Convenio de Berna, Anexo 2, Convenio de Bon, Anexo2) .
Hasta el dÃa de hoy (lunes 15 de marzo del 2010) la voluntad manifiesta de los ciudadanos y ciudadanas de Galapagar en defensa de sus derechos democráticos, constitucionales, ambientales y culturales no ha sido respondida oficialmente por el alcalde Daniel Pérez, quien tiene la responsabilidad constitucional de hacer cumplir las leyes. Contraria a la desidia y negligencia institucional en cabeza del Alcalde, quien no ha sido capaz de responder ni siquiera una carta protocolaria, la voluntad del Parlamento Europeo por apersonarse del asunto no se hizo esperar y dio respuesta a la petición de la ciudadana comunitaria Encarnación González Fernández .
Mal precedente para el actual presidente de la Comunidad Económica Europea que los alcaldes de su paÃs hagan oÃdos sordos a las solicitudes de los ciudadanos y ciudadanas y que su propio partido no ejerza los mecanismos polÃticos y jurÃdicos para hacer cumplir las leyes y los convenios internacionales.
Mal precedente para la monarquÃa constitucional si no existen –o no funcionan, o no se quieren hacer funcionar – los mecanismos de control encargados de defender el medio ambiente. Pero peor precedente para la MonarquÃa Constitucional si los ciudadanos no encuentran respuesta a sus solicitudes tramitadas bajo los requerimientos de un Estado de Derecho. En Galapagar, las campanas continúan doblando por el Estado de Derecho, ese Estado que deberÃa garantizar su MonarquÃa Constitucional.
Carlos Alberto Villegas Uribe
















Una vergüenza y que bien por Parlamento Europeo que con tantos problemas se interese por nuestras pequeñas cigüeñas