Imprímelo solo si es necesarioCartas al Director: “Fútbol y alegría para evadir la crisis”
Julio 8, 2010 Por Diario
Que la Selección Española de fútbol gane el Mundial estaría bien, que vaya ganando los partidos de clasificación y los ciudadanos lo celebremos con moderación y respeto a los demás también esta bien.
Que las duraderas celebraciones posteriores a estos partidos, se prolonguen hasta bien entrada la noche de un día laborable, rayando la exageración hasta el punto de que los gritos y cornetas en las comunidades de vecinos dificulten el sueño de los que se levantan muy temprano ó sencillamente tratan de están tranquilos, no me parece tan bien.
Y que en España, expresásemos la misma algarabía para pedir empleo, calidad laboral y mejores derechos sociales, ¡me parecería genial!
En la tarde de ayer, regresaba a Madrid desde una localidad próxima. Como no soy forofo del fútbol, supuse que había partido cuando camino de la estación, al pasar junto a las diversas terrazas de bares y restaurantes de una zona comercial de esa localidad, observé que todas estaban abarrotadas de personas de todas las edades vestidos con camisetas rojas, con cornetas, con los colores pintados en la cara.., y con las mesas repletas de consumiciones.
“Todos viendo el partido en pantallas gigantes con el volumen al máximo”. Paradójicamente, los restantes comercios estaban vacíos y con el dependiente en la puerta observando el desolado panorama de las calles.
No me hizo falta ni siquiera llevar una radio con cascos para darme cuenta según caminaba de lo que estaba pasando en el partido. Las televisiones gigantes en las terrazas de los bares y las de algunas viviendas.., emitían a todo volumen y a los cuatro vientos el partido.
Durante mi regreso a Madrid, viajé en un tren completamente vacío. No íbamos mas de cinco personas en el vagón. Desde la ventanilla no se veían a penas coches en la carretera ni viandante alguno.
Al llegar a Madrid, salí a la superficie a esperar un autobús. “Todo parecía desierto” y solo se alteró de pronto con un inmenso griterío y toque de cornetas que retumbó durante largo rato en toda la amplia avenida donde me encontraba, en lo que se asemejaba mas a una celebración de año nuevo que a un partido de fútbol retrasmitido por televisión, pues hasta tracas sonaron.
La verdad es que todo ello me pareció realmente exagerado. Tras llevar un rato en el autobús también casi vacío y transitando por unas calles sin tráfico ni peatones, de pronto comenzaron a salir de todos lados coches tocando el claxon alocadamente, jóvenes ataviados con camisetas y banderas tocando las cornetas que iban llenando las calles y invadiendo la parte central ajardinada de algunas rotondas.
De pronto, poco a poco.., el autobús se fue llenando de personas que subían expresando su euforia. ¡España había ganado el partido contra Alemania!.
Dos señoras, expresaban mutuamente su alegría de este modo:
- ¡Hombre!, ¡ya es momento de que en España ganemos algo!.
Y la verdad es que esa expresión me pareció clave para entender que ahora mas que nunca, tal vez sea el fútbol para muchas personas un modo de desahogarse y expresar esa alegría que quisieramos tener en otras cosas de la vida que a todos nos están yendo muy mal.
Se conoce que mi expresión no mostraba demasiado optimismo para que una de esas señoras me dijese ¡Hombre, alegre esa cara, que hemos ganado!.
- Discúlpeme señora y permítame mi derecho a no estar eufórico, -le dije con educación-
Soy uno de los pocos españoles “raros” que no muestra afición por ese deporte ¡que le vamos a hacer!, aunque como es natural, me alegra que la selección española vaya ganando y sinceramente, ojala gane el Mundial.
Pero déjeme decirle que para mi, un motivo de gran euforia sería que un día todos podamos “ganar” en materia de Empleo, bienestar y mejoras sociales.
Creo que eso es lo único que me animaría a ver razonable y hasta a participar en tan estruendoso y exagerado bullicio colectivo.
Enrique G Blanco
Ciudadano con discapacidad por enfermedad degenerativa sin investigación ni tratamiento. Desempleado y con una pensión de 500 euros al mes.
















Cómo me identifico con estas palabras… soy la alienígena en mi familia, entre mis amigos, en mi trabajo. Nadie parece comprender que una persona pueda aborrecer este circo mediático, y sobre todo el fenómeno de histeria colectiva que produce en la mayoría de la población. Como bien ha dicho, sería genial que el desempleo, la reforma laboral, y otras tantísimas cosas que nos afectan tanto despertaran la misma exaltación, brío e ímpetu de lucha que les despierta el fútbol.