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Padres exigentes, hijos estresados

Por Ricardo Raúl Benedetti

Abril 27, 2011 Por Redaccion  

Aquellos padres, que contamos con la posibilidad de brindarles a nuestros hijos una preparación algo más completa que lo usual, y que los asista a enfrentar la vida con múltiples y variadas herramientas, tendemos en ocasiones a estimular en demasía el rendimiento, al punto de exigirles tanto que, olvidamos la necesidad de recreación y comprensión que necesitan, especialmente a su edad temprana, para que obtengan un equilibrado desarrollo que los ubique firmes, en su adulta realidad.

Es en ese tránsito preparatorio que los chicos, ante nuestra demanda de resultados sostenida en la creencia de brindarles un beneficio posterior, responden automática y esforzadamente, afectando los ánimos, desgastando la personalidad en formación, y transformando displacentera una práctica o estudio que al principio, resultó interesante. Terminan exigiéndose por nosotros, más que por su propio deseo de superarse.

El año pasado mi hijo Lucas se preparaba para su primer torneo de Taekwondo con mucho empeño y dedicación, participaba junto a él de las clases con la intención de alentarlo y darle apoyo, sin darme cuenta que en mis palabras y actos le trasladaba una enorme exigencia y responsabilidad, a la hora de generar resultados.

Llegó el día de la competencia y en el momento del combate los nervios le jugaron en contra, era su primera pelea con chicos de otras escuelas y perdió ajustadamente, sumando una rica experiencia para las próximas que estaban por venir, al menos así lo pensé en aquel momento.

Para mi sorpresa, la derrota fue tan dura que no pudo contener el llanto, estaba frustrado y decepcionado a tal punto que pensó seriamente, en dejar este deporte que tanto ama. Perder, particularmente a la vista de su familia, lo puso realmente mal.

Su planteo de abandonar esta práctica deportiva ante su primera pugna, me llevó a reflexionar seriamente sobre lo sucedido.

¿Qué había pasado? ¿Cómo fue la travesía del entusiasmo, a la decepción? ¿Qué detalles pasé por alto en el camino, para no darme cuenta y contenerlo?

Era evidente que los primeros tiempos de disfrute habían quedado atrás, y la idea primaria de acercarlo al deporte como una sana y entretenida costumbre, fue dejada a un lado por la exigencia en los resultados, que la competencia requería.

Me di cuenta en aquél momento que el Taekwondo para Lucas, había dejado de ser divertido, para transformarse en una exigencia personal en la obtención de medallas, que pueda lucir “a pesar de todo” para el gusto de su familia y amigos.

Y aquí surgió la pregunta típica que entiendo algunos nos hacemos en estas circunstancias: ¿En qué fallé, para que esto suceda?

Y como a veces nos pasa cuando nos pega la culpa, ya que no existe una escuela que nos prepare para ser padres idóneos, aprendí junto a mi hijo, una gran lección en este intenso desafío de ser papá: Todo aprendizaje y preparación, requiere indiscutidamente de una cuota importante de disfrute y alegría, para ser plenamente aceptada. Lo contrario a esto deviene en frustración, y una pesada sensación de fracaso.

Nos tomó un tiempo y varias charlas recuperar el espíritu recreativo que lo insertó en esta deporte, y particularmente un cambio en mi actitud a sabiendas de la influencia que en él ejerzo, haciendo ahora hincapié en la diversión y disfrute, como parte importante de esta honorable práctica, como así también de cualquier actividad que realice.

Me distendí junto a él, disfrutando de las clases y competencias sin importar los resultados, y al sentirse aliviado recuperó esas ganas que al principio lo motivó, mejorando casi sin darse cuenta y de manera fluida, en el rendimiento, perfeccionando cada día su estilo y técnica, ahora sí, por su propio deseo de superarse.

Ricardo Raúl Benedetti

ricardo@ricardobenedetti.com

http://www.asi-sea.com

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Comentarios

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Una respuesta to “Padres exigentes, hijos estresados”

  1. Carlos M. López Rizo on Abril 28th, 2011 14:57

    Muy interesante el testimonio, situaciones de este tipo son más frecuentes, entre nosotros los padres, de los que nos gustaría admitir.
    Felicitaciones por la nota.
    Saludos desde Argentina

    Carlos M. López Rizo http://www.tkdteam.com.ar
    My recent post Destacada actuación de competidores tucumanos en Chaco

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