Imprímelo solo si es necesarioLa Columna del Jueves
Enero 12, 2012 Por Redaccion

“En tiempos de crisis y de cambio, el salario espiritual es una forma de añadir valor a la nómina” dice a grandes letras un titular de prensa. Las empresas buscan motivar a sus equipos. Han comenzado a darse cuenta de lo importante que es tener contenta a su gente. Y han empezado a organizar jornadas y eventos cuya única finalidad es aprender a reconocer lo mejor a los demás, y hacerlo genuinamente.
En el campo empresarial un “te echaremos de menos” suena a poco. Todo el mundo en la empresa merece una “hora de los adioses” de campanillas.
Todos, sin excepción, merecemos una despedida por todo lo alto. Además del reloj, claro. Desafortunadamente el ritual de la despedida no suele andar muy boyante últimamente. Una palmadita en la espalda, un regalito que parece provenir de unos almacenes de “todo al mismo precio” y puestos ya en plan derroche, una comida o una cena en un cocedero de mariscos modesto ¡Eso es lo que hay! Solamente podrá sentir qué siente el que se marcha, cuando le toque a usted. No es posible contarlo con palabras.
Es una experiencia que hay que vivir para entenderla. Uno deja atrás la empresa por motivos legales (una jubilación, un cambio de ciudad, una enfermedad), ha recibido un salario justo y sale por la puerta con todas las remuneraciones que marca la ley en el bolsillo. Pero ¡es todo tan frío! Por lo general, el que se va le ha dado a la empresa bastantes cosas que el dinero no puede comprar: pasión, entusiasmo, paciencia… En suma, mucho corazón y muchos desvelos.
Todo cuanto es y cuanto tiene: su tiempo, su inteligencia, su experiencia, sus sentimientos… Y todo eso ¿cree de verdad que se llena con un “te echaremos de menos” y con la consabida bandejita de plata que día a día y por ley natural irá perdiendo brillo en la vitrina? ¿De verdad lo cree?
Hace años fuimos testigos de un incendio en un gran almacén. El accidente puso de manifiesto el comportamiento heroico de algunos y muchos recibieron una mensualidad extra. Uno de ellos comentó:
-Además del sobre, agradecemos al dueño que haya bajado a darnos la mano.
Las personas recibimos tres tipos de salario:
- El material, también llamado económico o nómina,
- El emocional, cuando la empresa nos da una formación que es transformación, y
- El salario espiritual, el reconocimiento.
El primero consiste en dar un sobre con la paga, o un cheque, o una transferencia bancaria, a cambio de un número de horas de tiempo o de un servicio contratado. El segundo, en dar una formación que nos mantiene al día y nos mueve por dentro. Y el tercero, en reconocer, en hacer una “transferencia a la cuenta corriente emocional”, que está formada por una serie de intangibles que nos hacen sentirnos “parte de”, y que determinan por qué unas organizaciones funcionan y otras no.
El reconocimiento no tiene que ser únicamente en una dirección. Todos podemos reconocer. Los empleados de una compañía aérea celebraron el día del reconocimiento de 1994 con un anuncio a página completa en el diario USA Today. El anuncio fue ideado, redactado y pagado por los propios empleados de la aerolínea e iba dirigido al director general de la misma, Herb Kelleher: Entre otras cosas, decía:
Gracias por saber nuestros nombres, el nombre de todos y cada uno de nosotros.
Gracias por llevarnos a ser lo que hoy somos: la única línea aérea que ha obtenido ganancias todos los años, desde 1973.
Gracias por habernos permitido mantener el índice más bajo de quejas por servicio al cliente de toda la industria, desde 1987.
Gracias por no permitir que otras compañías nos absorbieran o nos sacaran del mercado, como a punto estuvieron de hacer; gracias por haber librado esa batalla personalmente en nuestro nombre; y gracias por los litigios ganados.
Gracias por cantar en nuestra fiesta de fin de año.
Gracias por cantar una sola vez.
Gracias por ayudar a subir los equipajes, por escucharnos, por permitirnos trabajar de sport, y por dirigir la única aerolínea principal rentable.
Gracias por ser nuestro amigo y no sólo el presidente de la junta directiva y el director general.
Feliz día de parte de cada una de las 16.000 personas que formamos Southwest Airlines (en el año 2006 eran ya más de 30.000).
Germán González Andrés
Formador Empresarial Independiente












Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: “En tiempos de crisis y de cambio, el salario espiritual es una forma de añadir valor a la nómina” dice a grandes letras un titular de prensa. Las empresas buscan motivar a sus equipos. Han comenzado a darse cuenta de l……