Imprímelo solo si es necesarioUn Poco de Autocrítica
Pablo Guiducci
Febrero 5, 2012 Por Redaccion
Parece que está de moda ventilar los desmadres y excesos que estuvieron llevándose a cabo en muchas de las comunidades autónomas que hasta hace poco tiempo se consideraban modélicas. Nos escandalizamos cuando se dan cifras de los despilfarros hechos por quienes nos gobernaron durante años y nos indignamos ante el fraude y la malversación efectuados con el dinero de todos. ¿Qué pasa, de verdad estamos tomando conciencia de lo que estuvo sucediendo todos estos años?. ¿No sabíamos nada?
¿Nos sentimos estafados?, ¿o es la muestra manifiesta de una práctica deshonesta y desleal, una doble moral que la mayoría de nosotros aceptamos mientras no nos afecta personalmente?
¿Por qué decimos que está bien pagar impuestos cuando, siempre que podemos, buscamos la forma de evitarlo?
¿Por qué nos cuesta tanto confiar en el sistema?
El sistema en el que vivimos está muy lejos de ser perfecto y no hay duda que necesita una transformación completa. Pero, nos guste mucho o poco, es el más justo que hemos logrado conseguir. O si lo prefieren, el menos injusto.
Se está investigando a Rafa Nadal por una supuesta defraudación al fisco. Resulta que el chico ganó más de 42.000.000 € en los últimos 6 años y solo pagó un 0,02 % en impuestos.
Existen trampas legales que se lo permitieron pero, para la sociedad que representa con su camiseta en los torneos internacionales, no es solidaria ni mucho menos justa.
¿Nadal es la personificación del mal, es el culpable de que el sistema esté en quiebra?.
No, de ninguna manera. Sería muy fácil remediar el problema castigando a unos pocos individuos.
Si juntáramos a todos los corruptos de las tramas, como la llamada Gürtel, a todos los empresarios mafiosos que vacían sus empresas y esconden sus ganancias, a todos los delincuentes y con ellos formáramos un conjunto que denomináramos: “Conjunto del mal de toda nuestra sociedad”, también nos estaríamos equivocando.
La cruda realidad es que no creemos en el sistema. Todos, de alguna manera, le hemos quitado nuestro voto de confianza. Pensamos que es posible la salvación individual y saboteamos constantemente el proyecto comunitario.
El pagar impuestos como nos corresponde (si gano mucho pago mucho) nos debiera hacer sentir orgullosos, estaríamos aportando más al sistema social del cual formamos parte y a la vez asegurando su futuro.
¿Cómo puede no tener déficit el tesoro público si los que más ganan son, en relación, los que menos aportan?
La presidenta de la Comunidad de Madrid está encantada con el proyecto presentado por un grupo de “gángsters internacionales” que quieren construir el “Las Vegas Madrid”. Expusieron una serie de condiciones para su realización que no respetan las normas generales y exigen un trato especial. En definitiva, volvemos a hablar de privilegios para aquellos que tienen mucho y quieren seguir ganando mucho más.
¿La presidenta de Madrid tampoco confía en el sistema que ella misma encabeza?
Son tantas las incongruencias, las contradicciones que vemos a diario que es imposible, por este camino, encontrar la solución a nuestros problemas.
Las sociedades más modernas y avanzadas son, no casualmente, las que tienen la brecha más pequeña entre ricos y pobres. Tampoco es casual que son las que más invierten en educación, en I+D y también son las que tienen los sistemas más progresivos en materia impositiva, esto quiere decir que los que más ganan pagan más. Como en todas partes hay quienes hacen trampa, por lo tanto controlan más y mejor que se cumplan las normas.
Lo cierto es que les va mejor porque hacen menos trampas que nosotros y saben que no respetar las reglas de juego es el origen del fracaso social.
El motivo de que Cristiano Ronaldo, Mesi, Kaká y demás estrellas mediáticas no jueguen en las ligas de los países más avanzados es simplemente porque en esos países no les darían el trato preferencial que les damos en España, allí no podrían ganar tanto dinero como lo hacen aquí. Por lo tanto el hecho de tenerlos en nuestra liga con condiciones de privilegiados (tributan mucho menos que todo el resto) más que un orgullo es un verdadero lastre para la sociedad española.
La otra cara de la moneda es ver cómo crecen los sin techo y el hambre en los países más ricos del mundo. Los hechos demuestran que por el momento las políticas implementadas no corrigen los problemas, más bien los agravan.
Está recién aprobada la reforma del sector financiero, fue una de la exigencias impuestas por Bruselas, y como era de esperar volveremos a poner dinero de los impuestos en el saneamiento de las entidades bancarias que siguen sin apostar por la productividad.
El ministro dice que deberán recapitalizarse con fondos privados y da un plazo máximo de cuatro meses. Las exigencias son tan altas que todas las pequeñas instituciones van a desaparecer, léase: “concentración brutal del sector financiero”.
Cualquier manual de economía dice que para garantizar la libre competencia hay que evitar la concentración monopólica, el ministro De Guindos debe leer otros libros.
Según la ley de oferta y demanda cuando un producto escasea aumenta su precio, si el dinero lo controla un grupo cada vez más pequeño, ¿qué creen que va a pasar?
Otro argumento expuesto por el responsable de economía es que los bancos tendrán que corregir el valor de las propiedades que poseen dentro de sus activos tóxicos, por lo tanto estarán en condiciones de poder venderlos a precio de mercado y de esa manera sanear sus cuentas.
Un negocio redondo para los bancos, van a cambiar pisos por nuevas hipotecas y la perdida por bajar los precios se compensa con dinero público.
Siguen sin explicar de donde va a salir el dinero para la reactivación productiva que tanto pregonan.
La otra tarea pendiente del gobierno es la reforma laboral, el presidente es el primer impulsor de la huelga general que tendremos inevitablemente debido a la perdida de derechos laborales que contendrá la nueva ley.
Lamentablemente los primeros movimientos del gobierno no tienen la contundencia necesaria y continúan la senda de la gestión anterior, temo mucho que éste será un año de agitación social con disputas sectoriales y pocas buenas nuevas para dar.
El panorama no es muy alentador: “Súper Bancos, Ricos que no pagan Impuestos, 23 % de Paro, Mini Empleos para el resto y un Estado Saqueado por el que nadie apuesta un duro, ni tan siquiera los propios españoles”.
Pablo Guiducci
Redacción
Diario de la Sierra
pabloguiducci@diariodelasierra.es












Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: Parece que está de moda ventilar los desmadres y excesos que estuvieron llevándose a cabo en muchas de las comunidades autónomas que hasta hace poco tiempo se consideraban modélicas. Nos escandalizamos cuando se dan cifr……
[...] Un Poco de Autocrítica – Pablo Guiducci [...]